Día internacional del dolor de muelas
¿Hay cosa mas meliflua, ñoña y simplona que el día de los enamorados? No el día en sí, que resulta tan estúpido o memorable (para mí, mas lo primero que lo segundo) como cualquier otra celebración con fecha en el calendario. Y es que lo de ponerle fecha a las cosas para no olvidarlas me parece un método mas adecuado para los que sufren amnesia: "Ah, mira, casi se me olvida, hoy toca ponerse kitsch-sentimental".
Pero a mí qué poco me va eso del "hoy toca". Tanto como el olor de la laca o las pestañas postizas. ¿Qué fue de la improvisación y la espontaneidad del sentimiento? Al día de San Valentín no le pega que le pongan fecha. Va contra natura. Es como intentar racionalizar algo que no se guía por razón alguna.
Hale, ahora toca ser una parejita empalagosa, irse a Cancún o recibir un pedrusco de aquí te espero, de los que se te cae el dedo o el cuello. Qué felices son los del atraco británico/ English Cut que nos amenizan las fiestas, tras los fastos de la Navidad los Reyes, tras los Reyes las rebajas y ahora San Valentín, "porque el detalle es lo que cuenta", demuéstraselo.
Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna…
Groucho Marx (1890-1977)
Pues a falta de otros días, y vista la manía del personal por etiquetarlo todo y ponerle fecha, la que suscribe institucionaliza hoy como el Día internacional del dolor de muelas o de los paraguas abiertos en la bañera.
Ahí queda. Ahora a forrarme vendiendo paraguas y aspirinas, ¿eh?



bree dijo
¡Genial, genial, genial, genial, genial, genial, genial!...me ha encantado este post...y ya puesto ¿Porqué el día de los que no están enamorados?...
12 Febrero 2007 | 05:50 PM